domingo, 31 de julio de 2011
Sin duda la quise, por qué negarlo.
Sin duda la olvidaré, por qué tener miedo ante lo inevitable.
La recordaré todos y cada uno de los días de mi vida, aún suspiro si te pienso, te quiero todavía.
Necesitaba decirte que te he olvidado, palabras ocultas, con miedo a ser pronunciadas, la sombra vino definitivamente para quedarse, tu sombra, un rayón en mi vida, oscuridad total, indiferencia, miedo, necesidad, tu nombre, mi cariño, cosas ciertas.
No puedo negar que te quiero, negarlo es traicionarme, negarlo es negar mi vida mis ojos, mis manos, mi cuerpo que son también tuyos.
Qué pinche vida! puta vida!
Qué puto orgullo el tuyo, si mi rogonería no bastó en tres años, no bastará toda una vida, vida llena de espinas, de herida enorme, de lágrimas infinitas imposibles de secar, carajo mujer! no sabes cuánto te quiero, no sabes, no sabes... lo único que te permites recordar es que lloraste, pero nunca te pusiste en mi lugar;
habrías huido despavorida, no conoces tanto dolor, tanta impotencia, yo me quedé ahí, estancada, inmóvil. Destruí mi corazón, pendejo corazón, pendejo cariño, pendeja de la esperanza que nunca llegó a ti. Ahora me voy, moriré un poco más ésta noche, quizá sueñe contigo, quizá te abrace en mi sueño, quizá...
Si no es así, ya no importa porque no podré estar más lastimada, sólo tú tienes ese poder, sólo a ti te permito que me hagas llorar, pero no quieres, ahora te irás definitivamente con el humo del cigarro que fumé en tu honor y asi las dos seremos por fin libres.
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