domingo, 25 de septiembre de 2011

Nunca se cansó de besarla.
Sabía de memoria cada recoveco, cada lunar y suspiro de aquel cuerpo que amaba y del cual era esclavo, siempre atento a los movimientos de garza enamorada... pero no enamorada de él sino de sí misma. Nunca importó el poco cariño que le demostraba, la quería y eso era suficiente. Le gustaba cantarle al oído si lloraba y su preferido, Sabines para cuando cansada, dormía en sus brazos. Qué espectáculo de inaudita belleza verte descansar, desnuda y con tu cabello negrísimo de amor! Tocar cada linea de tu cuerpo sólo podía significar felicidad eterna, contenida, prisionera, rogando salir. Felicidad de segundos.
Habían pasado un par de años y aún se le dificulta creer que la tuvo entre sus brazos y que se quisieron. Ahora nada sabe de suspiros y despertares juntas, nada de sus ojos entrecerrados cuando besa su cuello, nada de NO ME GUSTÓ ESTAR SIN TI ni de te quieros a cada momento.
Los años pasan y no consigue olvidarla, le gusta recordar su olor, su risa, sus manos cuando llegaron a tocar el piano. Su espalda y la linea de su hermoso cuello, sus ojos, sus labios rosas. Le gustaba recordar todo eso a solas y quizá sollozando; deseaba un reencuentro, deseaba más que nada una repetición de los días que pasaron juntas. Me voy buscando cariños por no encontrar tu amor, ahora no regresas y día a día continúo esperándote.
Se me han quemado las alas por tanto querer alcanzarte y no poder. Sólo escribo y borro cientos de veces lo que me haces sentir, lo que me obligo a recordar.
Dicen que la vida no es para lo que deciden quedarse quietos y yo continúo inmóvil porque puedo verte llegar, sé que sí, ojalá no tarde porque ya mis piernas y cuerpo me piden a gritos correr bien lejos, donde nadie pueda alcanzarlos, para nunca más saber de ellos, correr con tu recuerdo a cuestas porque después de amarte tanto, cargaré con él toda la vida, no importará cuánto peses, si me canso, descansaré, si me caigo, pensaré en ti y seguiré mi camino. Ya la vida se encargará de compensar tanta espera y tanto cariño dado sin condiciones. Cariño que sólo es tuyo mujer... ya la vida se encargará.
A veces la tristeza no puede decirse con palabras o lágrimas,
todas se han usado y cada tristeza es nueva.
A veces ayuda pintar árboles
también cuando extraño tus ojos y me desprecio por no querer
verte ayuda a hacer más real cada rama de un árbol seco. Muerto, de pie.
Orgulloso, nada queda de lo que fue.
Así como no soy yo ni la sombra de lo que intenté
llegar a ser. En los cumpleaños, las cosas deberían ser más simples.
No tomarlos en cuenta u olvidar tan mencionado día, pues es razón
de pena, de dolor el día que decidimos sería buena idea nacer para sufrir
y morir.
A veces cantar es buena escalera para salir del hoyo.
Nadie escucha.
Grito, nadie escucha, sin embargo comienzan su huida.
Nada hago para detenerlos.
Qué triste es esto, y más triste aún porque son alimentados estos
pensamientos por el simple hecho de no poder verte este jueves.
Te echaré tanto de menos.
pero aún no es tiempo.
Cincuenta años después recordaban que lo peor lo vivieron en en año 2010. A punto estuvieron de no volver a verse. Estaba escrito que debería terminar de esa manera y para siempre. Pasaron los días, las semanas, los meses. El orgullo permanecía en su lugar. ¿que si se extrañaron? claro que sí! como también es cierto que las dos pensaron que la distancia era lo mejor que podrían elegir. No querían más lágrimas ni cefaleas agudas. Cuánta tristeza cantaron y escribieron por separado. Trataron en vano de ya no nombrarse. El día era lento,se arrastraba. 
Siempre sus ojos por doquier. 
La que escribía llegó a sentir un enorme hoyo negro en su corazón y fue en ese instante que se dió cuenta de la importancia que tenían sus ojos en su vida, la quería tanto pero nunca supo cómo decirselo adecuadamente, mucho menos demostrarlo lo suficiente. 
La que dibuja y canta, sí la quería y sí lo demostraba y no entendía cómo no podía ser eso suficiente. Los ojos de la que canta son hermosos, inmensos. Cualquiera podría perderse en ellos y no regresar jamás. 
Así me pasó a mi. Por eso vivo escribiendo de ella, de sus ojos, de sus manos educadas que literalmente me encantaban. 
A veces un dolor en el pecho le impide respirar porque sabe de su ausencia y dura tanto ese instante que de pronto se hace eterna. 
La que escribe sabe con certeza que siempre está esperando que regresen los buenos y mejores tiempos. Quiere mirarla y jamás volver a preguntarse si la quiere o no, porque la respuesta siempre ha sido un SI. 
La que canta, a fin de cuentas, supo perdonarla. 
La que escribe por fin comprendió lo incorrecto de sus actitudes. 
Nunca hablan más de esa ocasión. 
A excepción de ahora porque la que escribe no quiso saber qué es lo que les depara el destino ahora que pasan de los cincuenta años, sino que quiso saber de dónde venían y qué camino habían recorrido.  Y para eso fue necesario escarbar en el pasado. 
Mi niña preciosa me necesita.
Escucho su llanto sin importar la distancia y necesito ir hacia ella.
No veo el camino.
Está más oscuro que la última vez. No veo el camino, pero debo llegar a ella, decirle que todo va a estar bien... no me creerá... trataré de convencerla. La quiero, también la necesito y nadie me ayuda, ni siquiera ella, mi niña preciosa.
Tu ausencia es lo único constante en mi vida, no te alejes que te necesito, dormir no es posible en tu recuerdo a punto de desaparecer, ya me estoy cansando de no mirarte en las mañanas, te necesito, te amo mucho, quiero decirte. Le escribo a alguien inexistente, ni siquiera a tu sombre, le escribo a la mujer que también se enamoró de mi, que  me quería. No existe. Prefiero querer a una sombra que a unos ojos que al final decidieron mentir y cerrarse ante un cariño que nunca entendieron. Qué lindos ojos, ojitos mentirosos. Al menos tú ya no puedes hacerme daño y te lo agradezco. Ojalá algún día pueda decir lo mismo de esos ojos, ahora no puedo y vuelvo a llenarme de ti... siempre vuelvo a ti.

Hoy sentí que quería verte.
Me dolió que no estuvieras.
Te imaginé caminando hacia mi, altiva y orgullosa, con tu gesto serio, y cuando nuestros ojos se encuentran esbozas una sonrisita apenas perceptible.
Para ese entonces yo no quepo de felicidad por poder volver a verte,
Y tú has dejado de sonreír. Me saludas y me gusta cómo besas mi cara, yo apenas rozo tu mejilla, por timidez o por miedo apenas la rozo y me separo inmediatamente. Unos instantes de silencio.
No hay una regla que especifique quién habla primero, pero es tan lindo cuando tú comienzas la plática. Puedo escucharte horas sin cansancio, y es que de un tiempo para aca, tus ojos se han vuelto inmensos y me pierdo en ellos irremediablemente.
Pero hablaré de ellos más adelante.
La plática continúa y de pronto nos levantamos para caminar un poco sin rumbo.
Compramos algo de beber y/o comer y cigarros por supuesto, esos no han de faltar, pero te tengo una noticia, te vas a ir de espaldas. Llegamos a nuestro destino, una banca o la sombra de un buen árbol.
La plática que ya no es tan superficial empieza a ponerse seria.
Tus ojos, aun inmensos, no paran de reír, de enojarse ante unas bromas mías que no puedo detener. Pero tampoco puedo evitar pensar que eres preciosa y que eso siempre será así porque tu corazón es bueno y hermoso, tal como tú.
En ocasiones mi boca me traiciona y se abre ante lo que ven mis ojos. Me gusta a mi también lo que ven asi que no puedo culparla.
De pronto yo me pongo a pensar: ¿qué nos deparará la vida a ti y a mi?
Y como tu sentido del humor es mayor que el mío, decides que esa misma pregunta la haré cuando las dos tengamos más de 50 años...
Y mientras pienso en todo esto, decido hablarte. Los nervios me ganan, algo me dice que debo ser fuerte y no marcar.
No puedo, tardas seis segundos en contestar, cuando lo haces lo primero que pienso es: no mames!!! qué hiciste??!!! cuelga!!!!!.
Pero tampoco. No soy fiel a lo que pienso y siento.
Cuando hablas, al instante sé que te desperté, y eso, aquí y en cualquier otro universo es una mala señal.
Yo comienzo con un monólogo estúpido: hablo de la hora, hablo de Elisa, de nuestra "plática", de cuánto me afectó saber de ella. Tú con muchísimo esfuerzo me escuchas tratando de no volver al sueño antes arrebatado.
Dices no recuerdo qué palabras y la culpa por haberte despertado empieza a nacer.
Dices no poder verme hoy por alguna inoportuna consulta; minutos después cambiaría de parecer con respecto a tu "inoportuna consulta".
Te confieso que la verdadera razón de la llamada fue que te extraño...tú ni te inmutas y yo pienso: ¿para qué la despiertas estúpida??!!...
El crédito se acaba y la llamada es inconclusa. ¿la veré? ¿no la veré?
En lo que te vuelvo a marcar, busco un lugar dónde enmicar un barco que navega en la tormenta de un cuento. El cuento es EL ALEPH. Por fin encuentro una papelería abierta y sin pensar me meto. Sé que el dibujo es demasiado grande y que probablemente tenga que pelear para que a huevo! , me lo enmiquen. Raramente el señor encargado es demasiado amable y no sólo enmica el barco que se niega a hundirse, también lo hace con una hojita arrancada una tarde muy linda. Kalpas enteros de esa tarde a éste momento.
De la papelería salgo más que feliz, el barquito parece haber recibido mucha vida. Podrá estar a flote mucho tiempo más, lo sé...
Ha pasado una hora y considero buen tiempo para hablarte otra vez. Le meto $20 al celular y te hablo.
la misma plática. Mismo estúpido monólogo, (suspiro) misma actitud mia derrotada. Misma actitud tuya: estas loca tengo sueño. No me importa. No dejaré que se aleje más, le diré que la quiero, que la extraño...No puedo, algo lo impide.
Al notar tu, ya bien conocido, aburrimiento, sé que no debo desaprovechar esa oportunidad asi que agarro valor, aun no se bien de dónde y comienzo a decirte la verdad...
1.-descubrí el por qué quise alejarte desesperadamente de mi vida.
2.-Elisa me ayudo a descubrirlo, justo despues de que habias decidido alejarte.
(mis $20 de credito se acaban y mejor voy a un telefono de monedas)
3.- Te pido disculpas por haber pensado mas en ella que en ti.
4.- Te pido perdon por haber dejado que una sombra me importara mas que tú.
La otra verdad es que quería decirte que volvieras, que despues de la platica que tuvimos en tu parque y enfrente de ojitos, empecé a extrañarte, que ésta vez por fin había aprendido y que las llamadas, el mensaje y el hecho de uqe yo te buscara eran gritos desesperados, pidiendote que regresaras... Me quedé callada y es por eso que lo lees ahora en lugar de escucharlo de mi. Pero tú no entendiste nada, y me lo hiciste saber: es que cantinfleas mucho.
Sí, cantinfleo mucho.
Y otra verdad mas es que yo no esperé que tu esperaras más. Y asi lo dijiste, te alegró mucho que haya dado ese paso y no sé qué tanta madre, pero me faltaban mas cosas que comprender. -¿como cuales?- quise saber-. ERES MUY POSESIVA....chin , sí es cierto, soy muy posesiva...no no, espera, ¿sólo porque te hablo una vez cada 3 ó 4 días?? o poruqe en el msn si te estoy chinga y jode? ¿solo por eso??:- ay nada mas!!-...llega tu sarcaso y cuando se empieza a asomar sabemos que algo anda mal.
Me lastima el sol en la espalda y en la nuca.
Una gotita de sudor escurre y no la seco. que viva la pobre, que viva!!! que viva!!!
Me termino rindiendo.
Pensé, chillé, grité, lloré, pedí perdón y pedí un regreso. Tú no quisiste. Aunque digas lo contrario. Dices que lo demás que tengo que aprender no influye nada en el tiempo que tardarás en regresar. Yo, con ganas de llorar, te digo que no hay problema, que te despreocupes proque evitaré hablarte por telefono y molestar si estas en msn muy ocupada y sin poder hablar. Empiezas a darme el avion y repites continuamente cosas como: ERES TERCA!!! NO HAS ENTENDIDO NADA!!!
Yo pienso: ¿qué hay que entender?? si dices que soy posesiva y los unicos dos ejemplos que se te ocurre dar de mi posesividad son el telefono y msn, ¿qué quieres que piense? Pero eso a ti no te satisface, mis ganas de ya no ser asi contigo, de ya no estar de chinga quedito por msn, al parecer te molestan, y una vez mas: NO HAS ENTENDIDO NADA!! (suspiro) sé que ya no hay mucho mas que platicar y me apresuro a dar por terminada la conversacion, pero no me apuré demasiado porque quien terminó por cortarla fuiste tú.
Yo me alejo del telefono tratando de comprender un poco todo lo que se ha hablado y pienso: puta madre!! y ahora uqe hago??
Pienso tambien: tiene razón, ya no seré tan posesiva.
Mientras camino, veo a lo lejos a mi amigo Don Juanito. Qué felicidad, él podrá darme un buen consejo.
Le terminé de contar y al instante me dio su celular: -toma, hablale y dile: si no me quieres como soy, ahi muere-
Y admito que empecé a escribir...pero no pude terminarlo.
Sabia que me habias aceptado tal y como soy yo, pero que llegue al limite de tu paciencia. La única culpable soy yo y ahora me aguanto.
Recuedo que recordé una vez más a Elisa y pensé: carajo, no mames, yo aqui de pendeja haciendo mi mayor esfuerzo y al final resulta tan orgullosa como la que no debe ser nombrada, y peor aun, porque aún viendo un minimo cambio decidio que me faltaban mas cosas por aprender.
Ahora veo a don juanito y me dice que no grite, yo le digo que no grito, que asi hablo. Me desuito con él y ahora sí, gritando, le digo que no se me hace justo, que yo habia intentado cambiar, que sí hice un esfuerzo y que nunca esperé esto, que eso me pasa por pendeja y una vez mas pienso: -yo tampoco ffui justa con ella. tampoco se merecia cada pancho-
Un poco mas calmada escribo esto. También pienso que nunca te valoré como debí hacerlo, ¿como debí? quien sabe, pero solo se que lo hice de la peor manera.
Y es ahora cuando Elisa regresa: PUTA MADRE!!! esto ya me hartó, otra vez pidiendo perdon y una vez mas un NO por respuesta.
CALLATE LAURA, QUE DESPUES TE ANDAS ARREPINTIENDO!!
No me callo, no me callo y no me callo.
La única salida que yo le veo a esto, la ùnica decente quiero decir es:
A Elisa, ahora la valoro como siempre debi hacerlo, despues de dos años, ahora ella es intocable para mi. Ya no hago sentir mal ni enojar. Pienso seriamente dejar pasar el tiempo, mucho, poco, ya no importa. Y quizá asi, logre el entendimiento que tanto  te urgia, que tanto necesitaste para decir: bueno, ok, ya no hay pedo, Entendimiento que yo no alcance, para dartelo y hacer que ya no te alejaras.
Ojala lo logre pronto.
Aunque sé que Elisa ya no está, quizá estuvo demasiado tiempo en mi, en mi cuerpo, en mi pensamiento, en mi vida.
Estorbando, impidiendo quererte como siempre quise hacerlo, (nótese la palabra "quise" y no "debi")
Siempre te voy a estar extrañando, a ti. mi segunda oportunidad de ojos preciosos.
No la desperdicié hablandote, quiza siempre estuvo escrito que debian quedar asi las cosas.
YO, en un proceso de entendimiento, que a estas alturas no se para que, y TU, al alcance de mi mano para cuando algun dia tenga algo importante que contar.
Siempre tendre cosas que contar pero bueno.
Sabes?? cuando yo comprenda que no quiero seguir desperdiciando mi vida pidiendo perdon por uno que otro pancho, actuando como si tuviera comprada la vida, alejandome dia a dia un poco mas de ti que te quiero mucho, pero que por mis pendejadas te alejaste sin remedio, que ya no te dire que te quiero por orgullosa y mamona... cuando me de cuenta de que eso no vale la pena... bueno, ojala no sea demasiado tarde.
Mientras pienso y escribo y siento esto al despedirme, me doy cuenta que el barquito, tu barquito ya no está. Por fin se rindio o yo hice que se rindiera.
Era bonito, y agradable estar mirandolo.
Pero no puedo evitar hacer una pregunta estupida:
¿por que se habra hundido?....

¿Sabes Elisa, qué fue lo que nos faltó?
Nos faltó por ejemplo ir al desfile del cinco de mayo, comer en burguer king y tacos de canasta, creo que nos faltó ir al cine a ver harry potter, comer palomitas, nos faltó sacar a pasear a bugui y a bodhi al parque, nos faltó ir a Vittorios por una margarita de $50 y una pizza grande, no no, mejor mediana porque tú no comes mucho y con esa habría bastado, nunca llegó el domingo para ir a nadar y eso que ya podías entrar gratis al club. Nos faltaron decenas de abrazos y miles de platicas, nos hemos perdido tres marchas de esas, quiero suponer, te siguen gustando, faltó también seguir tomando capuccino vainilla de los que venden en oxxo e ir por segunda vez a starbucks, no importan los precios ridículamente caros, faltó seguir realizando planes sobre las vajillas y las mesas, sobre si las quieres para la ciudad o para el pueblo, nos faltó ir a recitales y a museos, a exposiciones, qué importa! caminar, caminar, nos faltó dar largos paseos caminando bajo el sol o la lluvia riendo o caminar llorando para sentarnos bajo un buen árbol. Memelas, Elisa, cuántas memelas habrán faltado.
Faltó ir por una rosca de reyes a la Segovia y convidarte un pedacito para asi probar la rosca que a ti te gustó. Faltó intercambiar una vez más, ponche de navidad, faltó hacer nuestras promesas de año nuevo, por supuesto faltaron los regalos, muchos regalos, faltó hacerte participe de mi gusto por LOVG y llevarte a tomar agüita de alfalfa, faltaron muchos dibujos y lápices que comprar, millones de tazas de cafe y regalarte muchos claveles blancos más. Faltó decirte que te quiero más que mucho y que si te vas no sabría qué hacer con mi vida, que te adoro y que si  llegaras a irte, esperaría un regreso por más de tres años, faltó decirte eso, te quiero te quiero, quizá no haga falta repetirlo, quizá sí lo sepas, sólo falta que decidas regresar.
No quise dejarte ir.
Creí que me importabas más que mi propia vida,
y no quise dejarte. Ahora que quiero, no es
posible. Tres años, tres meses no es poco tiempo.
Sé de memoria cada silencio tuyo, cada desplante
y soy una experta valorando las miradas que
no me das, todas tus groserías.
Al final tú fuiste la despiadada, la que mató,
la que dijo chinga tu madre.
Pero si vienes tú a mi, haré de cuenta que
nada pasó y te invitaré a las brujas a tomar un café.
Te lo prometo.
¿cómo decir algo nunca dicho?
¿qué palabras usar...
                                en qué orden?
Para decir algo nunca dicho...
orden y palabras desaparecen.
Es ahí cuando ocurre.
Nadie sabe, sólo unos pocos,
siempre lo olvidan,
no lo toman en cuenta, pero saben
qué es lo que pasará.

No tengo más palabras para ti, se me acabaron.
Vacío, vacío.
Pobre corazón, lloró, gritó, se arrastró y tú nunca lo ayudaste.
Al verlo sangrar, le pedí que no se fuera, pero no escuchó y
terminó huyendo. Ahora vivo sin él, si llegas a verlo
dile que regrese, que nunca fue mi intención asustarlo y
que ya pasó lo peor. Dile, porque a mi no me escucha, y como a ti
aun te adora, quizá lo haga. Al menos arrópalo, no lo dejes
morir solito. Te necesita.

sábado, 24 de septiembre de 2011

En cuanto al amor.
Eso sería despertar con un cariñoso llamado de nuestra madre y en nuestra vejez darnos cuenta que los gritos y los regaños eran parte fundamental de nuestro avance sonriente a través de la vida. Incluso en esos momentos, la plenitud se apodera de nuestros corazones, por un momento, dormidos. No basta con sospechar esto, no basta, se necesita arrojarse de lleno en el dolor y dejar que te abrace, incluso dejar que nos proteja de todo alivio que pudiéramos tener, porque es a través del dolor y de las lágrimas que nosotros haremos de nuestra vida, de toda nuestra obra, algo dignísimo de ser recordado. Sólo así.
No basta. No bastará nunca!.
Se necesitaron 34 pastillas para que pudiera dormir. No sólo dormir sino casi matarlo, pero un buen lavado al estómago y todo estaba bien. Eso no era bueno pues sobre todas las cosas él quería morir porque ya había tratado por todos los medios mitigar el dolor que había matado su alma. Eso era lo que había estado gritando desde hace días cuando se enteró que la única mujer a la que había amado muriera.
En sentido figurado por supuesto, esa mujer le confesó que su amor por él era ya inexistente y que se iba de su vida, no sin antes decir que no volvería a verlo pues no quería lastimarlo. ¿cómo alguien, al desaparecer, no quiere causar dolor? Eso era inevitable y estúpido.
Cómo la amaba. En esto pensaba cuando recostado en su cama, llevaba a cabo un reposo de tres días, junto con una dieta blanda y asquerosamente insípida.
Todo lo sabía a ella, respiraba su ausencia y el frío de su recamara le estrujaba el corazón. ¿para qué vivir?
Abre los ojos, el sol le despierta y el dolor comienza puntual su trabajo.
Ojalá pudiera verla, escucharla, ¿qué era lo que había hecho mal?
Esto no podía continuar así pero toda la ausencia es más fuerte que las ganas de olvidarla, su recuerdo es lo único que lo ata a ella y se aferrará a él con todas sus fuerzas. No querrá dejarla ir, éste dolor no puede ser en vano... ella regresará y no puede permitir que lo vea en un estado tan patético como el de ese momento.
Sin embargo, él no quiere morir realmente, sabe que lo único peor que haberla perdido es recuperarla. Es libre. Y está vivo. ¿cómo eso puede ser mayor que un amor dañado, ahora muerto?Tratará de ser feliz. Ya habrá una mujer que sí quiera todo lo que tiene para entregar.

No siempre quise escribir, aunque no recuerdo un momento decisivo en mi vida en el que no necesitara plasmar por escrito, en una gran libreta azul, todo lo que me pasaba.
Mi padre tenía sus bitácoras llenas de datos curiosos y gastos cotidianos.
Mi hermano Antonio sabe escribir porque sabe desnudarse a través de palabras y cuando alguien deja su alma expuesta no salen sino letras hermosas.
Luis, mi hermano mayor, no escribe, pero es un buen padre y un excelente hijo, no es un hermano cariñoso pero sabe amar y darse por entero si quiere a alguien, y a quien quiere es a su familia.
Mi madre es harina de otro costal.
Es fuerte y hermosa, es grande nuestra madre, su nombre, Susana. Sabe aguantarse, sabe luchar, sabe levantarse y querer a los suyos con un amor verdadero e inmenso. No conozco a nadie como ella, ni creo conocerlo nunca. Ella llora cuando el dolor se hace apenas soportable, pero seca estoicamente sus lágrimas y se levanta con más ánimos, se sacude la tierrita y nos regala su sonrisa que ilumina universos y corazones enteros. Nadie podrá negar que su presencia en el mundo es una luz necesaria... esas luces que no se apagan nunca aunque la vida perezca. Si pudiera describir a esa mujer en una sola palabra sería sólo y sin pensar: compasión.
Y no les cuento mentiras, si llegaran a conocerla sabrían de qué hablo y de inmediato me darían la razón. El corazón ve mejor si estás en su presencia, no necesitas ojos, no necesitas nada más que tu mejor sonrisa pues  ella se encarga de otorgarte desinteresadamente el alivio que tu alma necesita y pide a gritos. Un momento infinito de paz.
Mi padre era alcohólico, murió de un infarto y no se sabe con certeza si tenía 65 ó 68 años cuando dejó de respirar. Todo esto porque su acta de nacimiento resultó quemada en un incendio que hubo en el hospital donde guardaban todos estos documentos.
Fue entonces que él, con una vanidad rara pero tiernísima, se redujo los años vividos. No sé bien por qué hizo eso, nunca lo sabré, pero me gusta pensar que fue porque su sentido del humor quería jugarnos una broma y de esa forma asegurarse de que nunca lo olvidaramos.
Ya lo veo riéndose amorosamente por ese acto de atrevimiento, tú nunca serás olvidado, porque fuiste un buen padre, fuiste a momentos, buen marido, fuiste excelente abuelo y enseñaste suficientes caracoles para que te recordáramos por mucho tiempo.
Yo soy Elena Blanco, mujer enamoradiza y entregada como pocas o quizá, y es lo más seguro, como nadie. Amo a mi familia por sobre todas las cosas, y me gusta reír y suspirar por un mal amor.
Me gusta leer y escribir todo lo que veo y sucede sin descanso en mi vida y mi corazón. Yo soy escritora ¿buena? ¿mala? eso no me importa, sé que no podría vivir sin mi pasión por la literatura y eso ha sido suficiente.
Tengo una obsesión por pulseras y collares como antes por las plumas.
Tengo 22 años y nunca he escrito nada que se haya publicado en diarios serios o amarillistas, pero mi momento está cerca y sabré reconocerlo para que no se escape, como se escapan irremediablemente las cosas importantes de la vida. Creo en los milagros y pese a todo creo en el amor. No me importa si el amor se esconde y juega a nunca dejar alcanzarse. Creo en Dios pero nunca en la religión que nos meten casi a la fuerza. Gente manipulable aquella  que le besa la mano al sacerdote y se va a la cama habiendo rezado nueve aves marias con la esperanza de limpiar sus errores. Esos errores no los perdona Dios ni nadie. Los errores se pagan, siempre se pagan. Simplemente que a veces, damos gracias por la experiencia aprendida o maldecimos por las lágrimas derramadas. Dios no es malo, la maldad la creamos nosotros y nos aferramos tanto a ella que nos sentimos completos si hay alguien mejor que nosotros a quien podamos culpar y asi disminuir nuestro sufrimiento.
Me gusta leer y aprender de los libros, estoy considerando seriamente comer libros en vez de carne roja. No hace daño y nutre más.
Y quien quiera que lea esto, deseo que comprenda mis palabra, que comprenda mi silencio y lo valore tanto como mis risas.
Mi mano izquierda no me gusta, es fea porque nada en mi es increíblemente bello.
Tengo de mascota una perra y un corazón que a veces se cansa de latir. Mi perra lo sabe y lame mi mano cuando escucha romperse un pedazo previamente roto del mismo órgano palpitante.
Tengo sólo un amigo pero tengo el amor de mi madre y eso debe ser suficiente.
No ahora sino siempre. Ese amor no muere, ni su luz. Yo sabré encontrar un camino hacia ese gran cariño que tiene mi madre, ella es mi maestra y uno siempre aprende cuando tiene a alguien de ese calibre a tu lado, queriéndote y mostrando su apoyo en todo momentos. Esas cosas siempre se llevan en el corazón, así esté roto o no, siempre sabrá encontrar un cálido recibimiento de los brazos de la madre. Eso es lo único cierto en mi vida y a lo que me aferro, el amor de mi madre, la comparto a ella, con ustedes. Que su amor te llene, te envuelva, que te proteja de todas las lágrimas y dolores. Esta mujer no sabe fallar. Ella no se lo permite, y si le abres tu corazón, tampoco permitirá que te dañe nunca nada.