domingo, 24 de julio de 2011


Nos alimentamos de sol y
somos de chocolate cada que
estamos juntas.
El aire nos acaricia y sólo contadaas
ocasiones como ayer nos
lastima por tanto frío
pero es que quiere que te abrace
y me quede asi al menos 10 minutos
La cordura se apodera de mi y
me quedo inmovil.
Temblando y con miedo.
No importa, estas a mi lado y disfruto
verte y escuchar lo feliz que estás porque
alguien nuevo llegó a tu vida.
Y eso es lo que me corresponde,
a mi, a lo antiguo.
A mi que te quiero tanto, mi trabajo es
alegrarme, mi trabajo es escucharte.
Lo hago contenta.
Mi corazón se asusta cada que se
siente bajo tu mirada. Se pregunta:
¿quién será?... yo no sé responder.
La verdad es que estoy igual de asustada.
Los dos somos unos cobardes.
¿quién serás?
¿por qué no te has ido como todos los demás?
No encuentro explicación.
Curiosamente, mi duda, es una respuesta
al ¿por qué te querré tanto?
No te alejes nunca, te lo pido.
Seguiré escribiéndote, aunque no lo leas nunca,
aunque llegues a pensar que mi pluma
se ha olvidado de ti, necesito volver a sentir.
Confieso que ahora no siento aún, nada.
Nada por ti, nada por ella, nada por mi, por nadie.
Por eso es que necesito de ti.
necesito de tu amor y tu dulzura, de tu risa
que ilumina más que 10 000 soles a mi corazón.
Necesito que te quedes,
yo te querré más que mucho
te lo prometo
ya después...
después cuando todo en mi esté bien
y mi corazón haya sanado...
no te prometo nada.

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