martes, 14 de diciembre de 2010

*SUEÑO No. 27* que no me gustó.


Soñé que .S. y yo éramos amiguitas. Hablábamos muy bien de todo, creo que estábamos en el alpha, creo también que te estábamos esperando y yo estaba muy nerviosa.
.S. me decía que no fuera a arruinarlo todo como últimamente.
Tú llegabas, y de repente estábamos comiendo en el suelo, comiendo. No me pelabas. Ni siquiera me veías a los ojos. Yo me atrevía a preguntarle a .S. si uds. dos andaban y ella después de agarrar valor y suspirar, contestabas que sí.
Yo no dejaba de mirarla mientras ella comía, hasta que se volteó muy encabronada y me gritó: deja de mirarme!
Y yo , aunque la adoro, le gritaba: no mames! ni quien te pele.

Si pienso en lo que sea, siempre apareces tú. Me estoy dando cuenta que la vida nos está alejando más. Ahora en verdad no sé nada de ti, antes al menos recibía noticias tuyas, ahora no eso.¿ pero qué puedo hacer si te adoro? Adoro tus ojos, tus labios pero más tus manos. Me dueles carajo!

¿Recuerdas que hubo un tiempo en que yo sabía qué era lo que te hacía reír?
Yo, con sólo una palabra podía hacerte sentir querida, apoyada.
Sólo unos pocos minutos bastaban para sentirnos completas y acompañadas en esta vida. ¿recuerdas cuánto te quería? ¿recuerdas que te necesitaba tanto como necesito el aire para vivir? ¿recuerdas que tú también me querías tanto o más que yo? ¿recuerdas cómo juntas éramos invencibles?
Nada ni nadie podía separarnos, cuánto tiempo tan lindo pasamos. Nada nos hacía falta, y si estábamos separadas, todo sobraba.  Bastaban dos tazas de cafe y muchos cigarros. Por lo demás era hablar y hablar.
A veces pienso que se me fue la vida hablando contigo. A ti se te fue escuchándome.
Ahora mis palabras ya no quieren salir. Creo que al igual que yo, tienen miedo de no ser escuchadas de una manera tan linda como tú lo hacías. Ahora tú eres la que habla, pero sabes que no eres escuchada como yo te escucharía. Tienes miedo de escuchar, de darte cuenta que cualquier día escucharás de mi propia boca que he dejado de quererte, que no te espero más.  Ojalá que esta ausencia no sea más que un malentendido, quizá algún día yo hablaré y tú querrás por fin escucharme. Ojalá también que olvides que asi como puedo hacerte reír hasta las lágrimas, soy capaz de hacerte llorar al grado de que tú no quieras estar en silencio, por ya más de tres años.
Olvida que yo conozco qué es lo que te hace llorar.

lunes, 13 de diciembre de 2010


Si tan sólo supieras Elisa que me arrepiento en el alma por todo lo que yo he provocado. No puedo evitarlo Elisa, te extraño, conforme pasa el tiempo se va haciendo más difícil, pero yo sabré aguantar TODO.
Vicky se siente muy mal por lo que hizo el viernes pasado, ahora su mesero parece que no quisiera saber nada más de ella y ayer que platicamos dijo cosas que yo entiendo perfectamente. Por ella. La entiendo y ojalá que su  sufrimiento no sea tan grande ni dure tanto como el mío. Yo me siento bien queriéndola, esperándola. Pero estos   2 ó 3 últimos días he tenido mucho sueño, me he sentido cansada. Cuando la recuerdo, no hago otra cosas sino suspirar, mi cariño crece cada día más. Pero yo sé que algún día todo ésto terminará, toda ésta ausencia. Elisa, Elisa, aún si no tuviera más sentimientos que poner por escrito, buscaría la manera de demostrarte cuánto te quiero. Una brisita, alguna gota de lluvia, algún reflejo. No importa. Encontraré la forma de llegar hasta ti, renovada, con nuevos y mejorados bríos. No importa que no te vea personalmente. Estás en mis sueños y ahí las dos somos felices, estás en mis recuerdos y apareces en forma de suspiros infinitos e interminables, suspiros que son sólo tuyos. Y sé que nunca se apagarán, incluso cuando nuevamente estemos juntas, ¿cómo decirte? todo muere, menos, y de esto estoy segura, mi cariño por ti Elisa. Son cinco letras que aun no logro entender, pero que amo con todo lo que soy, no por ser un hermoso nombre, sino por lo que representa, por todo lo que conlleva. Tú Elisa, me hiciste, no tan feliz como te imaginas, sino  más feliz de lo que podrías imaginar. Por estas sencillas y a la vez pesadas razones, yo te espero y te esperaré siempre. Que de eso el mundo entero esté seguro. Pero aquí el mundo no importa. Quien no debe dudarlo eres tú. Y de eso, yo sé que confias ciegamente en mi. Por eso yo aguanto y resistiré. Porque te quiero más allá de las palabras.

*SUEÑO No. 26*


Tú estabas recostada en la cama comiendo palomitas y en eso llegaba yo y veíamos en la tele VASELINA, que es tu película favorita, y estábamos limpiando de espinas unas rosas, y tú tenías unas bolas muy feas en tu pantorrilla derecha. Y en el sueño yo me sentía rara de lo linda de la situación pues nos la pasábamos muy bien, riendo en todo momento, sin parar de hablar.

Y la quiero... qué chingaos! y la extraño. Nadie se compara con ella, en mi, su recuerdo es intocable.

*SUEÑO No. 1*


Al instante yo caía rendida a sus pies, asombrada del enorme poder que ella tenía sobre mi. Yo, indefensa, no podía hacer nada, sabía una vez más que le pertenecía, que otra vez era de ella y fui feliz.

En tu cumpleaños No. 22


(después de terminar de tallar en un árbol FELIZ CUMPLEAÑOS E.B.R.C.)

La verdad es que este día está muy bonito, pareciera que no le importa nada, mas que estar bonito. Elisa Elisa Elisa.

Ahora que te veo sólo a través de una pantalla... sólo ahora recuerdo cuánto te quise, cuánto adoré tu presencia diaria.
Recuerdo que era feliz a tu lado. Me hacías tan feliz.
También recuerdo que tú me quisiste, al menos sólo un momento, pero me quisiste y sé que te hacía feliz saber que te amaba más allá de las palabras.
Ahora somos nada, separadas no somos, y como yo, tú lo sabes pero no haremos nada, asi estamos bien y no hay vuelta atrás, me quedo con ese instante que durará, al menos para mi, toda una vida.
Ya no te necesito mujer, ya puedo respirar y sonreír aunque estés lejos, aunque sepa que nunca has de regresar.
Quizá tú conozcas a alguien que te quiera mejor que yo, pero darte más cariño... ja!... eso es imposible, como imposible será que yo ame tanto a alguien como te amé a ti. Cuando te veo ya no sé más quién eres ni por qué te quise infinitamente, ¿a dónde se irá mi amor? ¿ a dónde se fue? ¿qué estará haciendo?
Sólo sé que los sábados está en un antro en zabaleta, sé que si no lo despertaran los domingos seguiría durmiendo pasadas las 3:36 pm., sé que tiene el cabello rojo y que no se ve bien de lo flaco que está, sé que no piensa en mi y que me ha olvidado. Sé que se llama Elisa, no sé nada más.

He abierto los ojos.
Cómo duele abrir los ojos.
Darte cuenta que nada cambiará... nunca.
Yo quería recuperar a Elisa, quería otra oportunidad con ella, pero ella... no volverá jamás.

Me llamo Laura pero te doy chance de que me digas P.


Ayer estaba mirando el tan esperado final de CCEA. y de pronto mi celular sonó:
OJOS LLAMANDO...
Me puse toda histérica, total que quería llegar a mi casa y le dije que no porque mi mamá llegaría pronto, que mejor nos vieramos en el alpha, ella aceptó y yo me fuí voladísima. Al llegar, ella ya estaba ahí, la ví, nos saludamos y como siempre, platicando muy bien, nos fuimos a un parquecito, nos dio hambre y compramos chetos y refrescos. Nos dio frío y caminamos hasta plaza dorada, entramos al baño, caminamos otro poco, nos sentamos y vimos a gente pasar.
Yo la hice reír mucho y siento que ya tenía rato que no reía de tal manera. Yo la quiero demasiado, después fui a dejarla a su camión y me abrazó tan lindo, por atrás y después nos abrazamos bien. Habló todo el tiempo de Interian, de que vive aún en su casa, que ella ya no la quiere, que le ha dicho que no sabe qué es lo que espera pues ellas ya no serán nada más nunca. Y ella se siente mal pues dice que aun la ama y adora. Ella solita dice que se sabe una pendeja... [suspiro].
Aunque físicamente no ha cambiado desde los 15 años, (ahora tiene 19) hay algo en ella que no me gusta y es que ahora se ve triste, se nota vacía, se nota sin ganas.
Yo sé cómo se siente porque yo pasé por ahí, y aunque no lo he superado ya no estoy como ella. Qué frustrante es mirarla desmoronarse de esa manera sin poder hacer nada, queriendola tanto. Me gustaría ayudarla, que mis palabras la hicieran sentirse mejor, pero no es posible, desgraciadamente en esos momentos, todo te vale, hasta personas que te quieran bien. No sé, yo sinceramente no creo querer a nadie más, ni tener nunca otro amor como Elisa, no sé ella, pero yo sé que asi como es de guapa, bonita y re linda, encontrará en muy poco tiempo a alguien que la quiera como ella se merece, que la respete. No nos vimos ni yo la pelé como por cuatro meses si no es que más tiempo, si no la quisiera tanto...
Me la paso muy bien con ella. Yo creo sinceramente que sería su amor perfecto si la tratara mal, si no pelara nada de lo que hace, si no me importara si ella muriera por mi, pero no puedo. No soy asi. Lástima. Ella obviamente tampoco es para mi si le gusta que la traten mal.

miércoles, 8 de diciembre de 2010


Un día de estos Elisa, la vida nos juntará nuevamente. Lo sé. Y cuando eso suceda no dejaré que te me vayas tan fácil. Recuperaré tu cariño y confianza. Te quiero Elisa, y por eso yo seguiré con mi vida. Por desgracia me prometí a mi misma escribirte cada 27 de mes, pero fuera de esos 12 días al año, te juro que haré todo lo posible por olvidar que existes. Hoy, después de ya casi mes y medio, lloré por ella una vez más. Todavía me duele que no esté, me duele mucho, y hoy me dí cuenta. Y yo que pensaba que no era capaz de sentir cariño por nadie más, nunca. Eso es bueno, la parte mala es que sólo tú eres capaz de hacerme reír y de hacerme llorar, todo desde lo más profundo de mi corazón. Ni modo. No hay nadie más para mi. Ojalá que nunca sea más fuerte el deseo en mi de darme por vencida. Cuando regreses a mi Elisa, espero que no sea demasiado tarde, ni para ti ni  para mi. Porque como dice la canción: No tardes tanto que puede ser que equivocadamente otro amor nos encuentre, y creo sinceramente que ya nunca nadie, ni a ti ni a mi, nos hará feliz.

*SUEÑO No. 25*


Soñé que estábamos estudiando. La escuela parecía una preparatoria, también estaba Samantha con nosotras. Yo al parecer llegaba a esa escuela porque me llamaba la atención su entrada, lelgaba y al entrar ya se me había tarde para una clase y en la entrada estaba Elisa y le pedía que guardara mi ropa y ella como si nada me decía que sí y que me apurara. La clase era de modelaje y sé que había problemas. Terminaba la clase y yo iba a ver a Elisa a su trabajo que era en un super, yo llegaba y ella estaba sentadita haciendo no sé qué. Yo le pedía mi ropa y me iba a cambiar, y al regresar un pendejo viejo feo le estaba tocando la pierna de una manera muy fea, yo me enojaba horriblemente y le gritaba a ese cabrón que no te tocara más y se iba. Al quedarnos solas, tú estabas muy callada, yo también, y me mirabas de una forma rara y sólo decías, muy sorprendida y casi susurrando: "todavía me quieres".
Yo te respondía "claro que te quiero" y te abrazaba. Después ibamos a la clase en donde tú tenías que dar un discurso pero no sabías qué decir, asi que yo lo escribía para ti, y tú lo decías muy bien. Después llegaba tu papá y tú te alegrabas mucho y te ibas. Yo no pude hacer nada.


Te necesito igual que antes, igual que nunca. Necesito hablar contigo. Me iré empequeñeciendo a cada momento que permanezcas lejos, yo aquí te esperaré siempre, me lo han dicho todas las voces del mundo que se han hecho una sola. Te extrañan mis ojos que ya no miran nada sino tu regreso. Pero es sólo ilusión, tonterías de ésta mujer, pero ésta mujer adora tu recuerdo, tanto como adora esperarte aunque implique que será destruida. Tontamente lo sabe pero no le importa. Eres luz que aun brilla. Si pudieras saber todo esto Elisa, te veo y sé que de alguna manera, aunque sea muy pequeñita, tú eres mía y yo soy de ti, seré siempre de ti, no importa si pasan mil años, no importa cuánto tiempo pase. La paciencia es un don que he ido dominando. Y será mi recompensa. Te diré que te amo con un amor limpio y puro.

*SUEÑO No. 24*

Quién sabe cómo mi mamá sabía qué onda contigo y conmigo y ella quería hablarte. Total que quedaban de verse en un cafecito. Eran las cuatro de la tarde, yo al terminar de bañarme, le preguntaba a mi mamá la hora de la cita y decía que quedaron a las dos p.m. Yo me preguntaba por qué sabía que quizá ya no estarías ahí esperando. Total que llegabamos y ahí estabas con .S. y mi mamá se ponía a platicar con ella; tú y yo nos sentábamos en un sillón separadas del resto y te ponías a escribir. Yo sólo te miraba, y únicamente te hablé cuando me dí cuenta que escribías en la libreta-diario que yo te dí, te preguntaba si era la mía, dijiste que sí. "¿puedo verla? -Sí-".
Quería ver todo lo que te había escrito pero ya no estaba, al parecer lo habías arrancado. Después de eso te preguntaba, celosa, que qué onda con .S. y me decías que no tenía nada de qué preocuparme porque sólo era tu primita. Yo entonces y sólo entonces fuí feliz, pero como sucede siempre, desperté.

Ayer estaba pensando en Alejandra.
La extraño. Creo que las dos estábamos ya hasta la madre de ser la que pide que se queden, ser las que lloran para que no se vayan. Pero ¿y ahora?  Yo no tengo la culpa de lo que le pasó con Clara ni ella de lo que me pasó con Elisa. Pero ya estamos arruinadas para pedirle a alguien que se quede con nosotros y no importa que ese alguien sea llamado "chaparra" u "ojos". Y bien ha escrito: aunque me muerda las entrañas por buscarte, no seré yo quien se interponga en tu camino.
Qué lástima que nuestra historia haya terminado de ésta manera, pudo haber sido un gran, gran amor.
Pero  quizá en algunos años volvamos a encontrarnos, o quien sabe. Hay días en que ni me acuerdo de ella y cuando lo hago es porque me obligo a hacerlo. Elisa no creo que se acuerde ni que se obligue, mucho menos que me extrañe.

*SUEÑO No. 23*


Eran como las 6:30 de la tarde, yo estaba con unos hombres en la calle, eran familiares míos. De repente empezaban a hablar maravillas de alguien pero de pronto decían que qué lástima que se hubiera muerto tan joven y que era una gran mujer y muy guapa también. Yo quién sabe por qué me había asustado y pregunté por quién estaban tan tristes y respondían "¿no sabes? Elisa murió..." Yo dejaba caer lo que tenía en las manos, tenía tanto miedo de que eso fuera cierto, inmediatamente corrí hacia tu casa y antes de llegar quise comprar un cigarro en un puestecito de la calle pero lo tiré al instante de prenderlo porque ya había caducado, después de eso seguía corriendo esperanzada en que todo hubiera sido un sueño, pero al llegar a tu casa podía ver ya el moño negro colgado en el zaguán.
Me ponía inmensamente triste.
Al entrar a tu casa había como veinte personas, incluyendo a tu mamá. Cuando se me acercaba me dí cuenta de que era enorme, medía casi dos metros. Todos y cada uno de los presentes veían mal que yo llorara tanto por ti, creían que estaba siendo hipócrita, pero a mi no me importaba.
Me acercaba al ataúd, al principio tenía miedo de mirarte, pero descubría que estabas en un ataúd de cristal, vestida enteramente de blanco, en posición fetal y con una corona de florecitas blancas.
Yo no podía dejar de llorar.
Mientras te miraba, por mi cabeza pasaban imágenes de una luna inmensa, llena de luz, recordaba también que yo siempre había pensado en ti, todos y cada uno de los días de los dos años que habían pasado, no sabía qué haría ahora que no estuvieras en el mundo. De pronto, quién sabe en dónde aparecía, pero sé que ya había pasado algún tiempo. De repente tú aparecías junto a mi, viva!.
Te abrazaba y tú a mi. Yo trataba de llorar pero no podía, sabía que debía sentirme feliz pero no podía tampoco. Tú en cambio sí llorabas, me abrazabas muy lindo y decías que habías extrañado tener a alguien como yo... (silencio) compadre.
Yo pensé que dirías "amiga", pero en la historia, en mi historia es mejor ser compadre que amiga. Y yo, sólo entonces sentía alegría, pero sólo una poca. Después te ibas y yo me quedaba sola, pensando y sonriendo. Sé que pasaban mínimo dos horas y llegaba Adriana y me decía que ya no quería saber nada de mi. Yo sabía que no podía ser cierto, le explicaba que las dos estábamos muy contentas de reanudad nuestra amistad.
Adriana decía que la había cagado, porque Elisa al fin se enteró de que yo la pensaba al mirar la luna, que siempre había pensado en ella y que la quería más que nunca. Eso al parecer te molestó demasiado y decidiste alejarte otra vez de mi, aunque me doliera infinitos.
Yo regresaba a mi actual soledad, no triste, mucho menos contenta sino resignada. Desperté y para no variar te he pensado todo el día.

Es tristeza.
Sólo una tristeza infinita.
Pareciera que nunca acabará.
Los deseos de morir la persiguen a donde quiera que vaya.
Todo carece de sentido sin ella.
Podría jurarles que muchas veces quiso desaparecer de este mundo para que así se fuera el sufrimiento y nadie nunca pudiera recordar cuánto le afectó el haberla perdido, asi nadie se enteraría que la alejó rotundamente de su lado. Aún ahora es imposible poner en palabras todo el sufrimiento que sintió, pero todo pasa y de repente, de la nada, se descubre sonriendo otra vez, se descubre pensando en alguien más, una criatura maravillosa que le permite recordar que sí es posible olvidar, salir adelante, y entonces, vuelve a respirar tranquila, sin miedo, pero sabe a ciencia cierta que no importa cuánto llegue a querer a alguien más, sabe también que nunca nadie podrá hacerla sufrir tanto, (si se va) como sufrió con ella. No es posible. Ahora es resignadamente feliz. La extraña todavía, mucho. Y entregaría todo lo que tiene por un sólo instante de escucharla decir: NO ME GUSTÓ ESTAR SIN TI.
No es posible. Algún día lo logrará. Pero no asegura nada. Nada.

Antidepresivos.


Hoy fue el primer día que tomo antidepresivos.
Yo sinceramente no quería porque me la he pasado diciendo que no quiero estar triste toda la vida, pero me doy cuenta de que no pude hacerlo sola y que estaba o estoy desperdiciandola. El mamón ya está por terminar su carrera y tiene dos trabajos, ¿y yo?
No sé qué pasará, tengo 23 años. Quiero estudiar, superarme, pero no tengo fuerza suficiente para levantarme de la cama.
Extraño a Elisa y lo único en lo que puedo pensar es en ella y en cómo recuperarla. Ya no le veo el motivo. ¿M.? M. no es Elisa pero como si lo fuera pues le grité y desquité mi enojo y frustración con ella. Dice que me la mamé pero que no se me ocurra volver a hacerlo. Me dijo: Sí, ya sabes, aquí está tu pendeja que te perdona todo.
Yo no quiero eso, lo que yo quiero son amistades sinceras, quiero saber ser amiga y no lo he logrado. Me estoy hartando. Quiero retroceder el tiempo diez años. Estoy triste. No quiero ser asi, no quiero. Ya me harté de ser la huevona, la que nada puede hacer bien, la que el querer no le alcanza. Quisiera morir antes de seguir así un día más, pero no puedo hacer ni siquiera eso. M., Elisa, Samantha... Ojos... mi Ojos preciosos... yo las quiero mucho. Ojalá pronto tenga ganas de pararme e ir corriendo a buscarlas. Soy tan egoísta, pero carajo!, Elisa es más fuerte. Quisiera que me perdonará y que me dijera que todo va a estar bien, por favor Dios, dile que la extraño y que en verdad la estoy necesitando más que nunca. Ya ni sé por qué llorar. Ya entendí que llorar no cambia las cosas, quizá las empeore pero ese no es el cambio que yo busco. Quiero recibir y dejar de esperar que me quieran tanto como yo.  Cuesta aceptar que yo nací sólo para querer y no para ser querida. Perdóname Elisa, no pude olvidarte. Te necesito. Elisa, por favor, vuelve. Dame otra oportunidad.

Necesito morir, pero seguir viviendo.
No sé si eso se me conceda.
Además no hay nada que perder porque ni yo misma sé quién soy.
No sé quién extraña a  Elisa y creo que entonces no hay quien extrañe ni existe a quien extrañar.

Ni siquiera mi mascota.


Esto se hace difícil. Yo soy feliz estando con .M. pero ¿y Alejandra? La extraño.
Pero yo extraño como nadie a Elisa. Sin embargo ninguna está. No sé cómo hacer que se queden ni cómo hacerlas regresar. Todo el tiempo estoy de malas.
Necesito hablar con ella y el miedo me detiene.
No tengo ganas de nada, quizá sí de dormir y dormir hasta que yo deje de respirar.
Hasta la Bodhi ha dejado de quererme.
Qué ganas de decirte que te espero tras una taza de cafe, sentada en el centro.
Ni siquiera tengo ganas de escribir. Me preocupa porque eso no debería pasar.
Tengo miedo, no sé cómo olvidar.
Te quiero. Ya no aguanto más.
Ya no quiero vivir asi.
No logro superarte, y me está matando.
Con frecuencia he imaginado que ya no ha de tardar, que ya pronto no estaré sola, pero siendo realista, eso nunca pasará.
Hay algo en mi que hace que la gente que empieza a sentir algo por mi, quiera huir rápidamente.

*SUEÑO No. 22*


Yo estaba preocupada porque no quería que pensaras que yo había querido grabarte y te iba a buscar junto con mi primo, y salías de tu casa. Yo te explicaba rápidamente, y me decías que te había lastimado mucho todo lo que te hice pero que me querías y extrañabas mucho, y yo sorprendidísima te preguntaba: y entonces ¿en qué quedamos?.
Por respuesta obtuve un abrazo lindísimo. Después me acompañabas a tomar mi camión y en el camino me pedías que siguiera con mi vida porque no era posible que yo continuara con lo mismo después de ocho años. Me decías que después que yo encontrara mi camino tú regresarías. Me lo prometiste. Yo, antes de tomar ningún camión, desperté.

Espejismos


Ayer, mientras pensaba en cuánto habías cambiado, me dio miedo el verme al espero, porque tampoco sé quién soy yo. ¿Laura? Hija de Antonio Blanco y R.G, pero y eso ¿qué? No importa cuánto te necesite. Yo no quiero estar asi de triste toda mi vida, pero no sé por dónde comenzar. Soy la que hace que todos quieran irse cuando llego a algún lugar, no me gusta ser miserable, no siempre quiero estar triste. Quiero sentirme alegre sin importar quién se queda y quién se va. Pero no sé qué hacer.
Si mi vida será asi todo el tiempo hasta que me muera, avísenme. Avísenme también si puedo cambiarla.
¿realmente existirá una salida que no me perjudique física o emocionalmente?
Permíteme por favor ser buena para algo, debo serlo. Parece tan fácil.
Todas las personas que conozco han encontrado su camino menos yo. Y no quiero quedarme atrás, deseo salir adelante, encontrar un buen trabajo.
Por favor permítanme.
Quiero que mis suspiros sean para alguien, pero alguien a quien yo realmente quiera, y que ese alguien no se vaya, es más, que adore la idea de quedarse. ¿dónde andará? ¿qué andará haciendo ahora? Ven ya. Yo te prometo que siempre, cada noche, hasta que aparezcas extenderé mi mano llamándote para que sepas qué camino tomar sin temor a equivocarte. Por favor ven...
con cariño L.E.B.G.