lunes, 25 de julio de 2011
De a poco lo estoy superando, no quiero retroceder. Así estoy bien y ni modo, así lo quiso la vida, así quiso que nos quedáramos y ni modo, ya me quedará tiempo y vida de sobra para recuperarme por completo, ahora que ya la perdí, y como era mi todo, no tengo nada más que perder, incluso en estos momentos no quiero empezar a escribir. No quiero darme cuenta de que ésto se terminó. Pero en fin, juro que antes de volver a quererla cortaré mis venas, yo no vuelvo a quererla y no me importa si muero de dolor en el intento. Yo morí durante los tres años pasados, poco a poco y a nadie pareció importarle. A mi ahora no me importa nadie, me importaba ella, y nadie más, y aunque todos lo sabían, se empeñaron en alejarla y hacerle creer que lo mejor era decir adiós, ese adiós me lo metieron a huevo Elisa, no pude resistir más, me doy por vencida ante tu orgullo tan inmenso, tenía tantas ganas de arreglar las cosas, tenía tantas ganas de mirarte a los ojos y decir: te extrañé y al momento abrazarte. Sé que te fallé, que prometí cosas que nunca cumplí. Ya ni siquiera sueño con un encuentro casual, el cariño que te tuve se convirtió en nervios y temblores cada que te veo sólo hago eso, tiemblo y soy nervios. Qué poca madre, pero es todo lo que puedo hacer, porque aunque esté más que enojada tú no regresarás y yo, deseando que no lo hagas.
Mi esperanza murió envolviendo tu nombre, tu nombre se fue, no ha vuelto y estoy a punto de olvidarlo, no sé si sepas que quiero dejar de llorarte. Pensé que nunca llegaría este día pero el tiempo hace que el amor muera y yo quería alagar mi cariño por ti toda la vida, pero si lo estiro más sé que se va a romper y yo quiero guardar un vasito de ese cariño para recordarte de vez en cuando. Adiós Elisa.
Iré a llorarle a tu recuerdo que poco a poco se esfuma sin dejar nada a su paso.
Se llevó mi corazón, alma y sentimientos al esfumarse.
No pude evitarlo, aunque quise, fue más fuerte que yo. Te he de confesar que mi humor me lleva literalmente a la chingada, y yo muy cooperativa, ahí voy sin poner ningún tipo de resistencia.
Si supiera que hubo un tiempo en que yo era más fuerte que él. Todos me conocían y no había nadie que no quisiera estar conmigo. Ahora que se ha adueñado de mi se encarga personalmente de alejar a quien se acerque y ellos sin saber que no deben temerle, se van, no hacen el mínimo esfuerzo por hacerle frente. Ay mujer, ya no haces falta pero cuánta falta hiciste, pensé que no lograría con éxito olvidarte y "con éxito" me refiero a "con vida". Te echo de menos Elisa.
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