lunes, 25 de junio de 2012

Creo que lo único constante en mi vida es tu recuerdo, sólo él se quiere quedar, todos los demás cariños huyen después de un tiempo y por "los demás cariños" me refiero únicamente al de Alejandra. Cómo me gustaría pasar más tiempo con ella como lo pasaba contigo, pero en días como hoy, me haces falta tú y nadie más.
Con dolor y angustia escribo estas palabras.
No son distintas a las demás, son para ti, son por ti.
Sin tu recuerdo soy muda, manca inservible, muñeca de trapo inmóvil entre tantos recuerdos que tienen tu rostro.
Tus ojos inmensos se convierten fácilmente en mis dueños, no puedo hacer nada para impedirlo, me gusta, no haré nada para detener esto. Pero tú no lo sabrás, seguirás caminando en las sombras, mi amor es tuyo, pero no lo tendrás porque me demuestras hasta el cansancio que no lo mereces, pero te amo, siempre lo hice y siempre lo haré. Seré feliz y tú ¿podrás serlo sin tenerlo a él?
Si supieras cuánto te quiero, no habrías actuado de esa manera, me habrías escuchado una sola vez, con eso era suficiente, pero no, ¿verdad? Ahora tu orgullo sólo es estúpido, no encuentro una sola razón para hacer tu orgullo tan enorme. Quizá yo te lastimé con palabras pero tus actitudes sobrepasan fácilmente toda maldad, porque me humille ante ti, yo sí pude olvidar por más de dos años todo orgullo y dignidad que aún conservaba, tú no. Tú parecías disfrutar con mi dolor, cada lágrima era combustible para seguir y seguir ignorándome pero ¿sabes qué es lo gracioso? que todavía te quiero, siempre estoy pensando en ti, siempre espero encontrarte casualmente para sentir que aún puedes ponerme a temblar con tu sola presencia. Hay veces que imagino que estás frente a mi y... ¡hablo contigo! eso, aquí y en China es estar jodida. Por ti detuve mi vida y he llorado tres años, sin embargo aún deseo que regreses y quiero seguir esperando el perdón que podría sacarme de toda ésta mierda, ¿será posible? Elisa, te quiero, necesito que regreses, que dejes todo, que dejes a Susan y quieras estar otra vez conmigo ¿en verdad crees que ésto podría estar peor? Sólo podría mejorar. La vida puede ser, a veces, muy graciosa.

*Sueño No. 30*

Mi mamá quería ir a tomar un cafe y se metía a Mariposa del centro. Yo trataba de decirle que ahí no pero no quiso y a fuerza se metió. En el cuarto oscuro había bastantes parejitas y al verlo decidió marcharse de ahí, yo, aliviada la seguí pero antes me asomaba y ahí estaba Susan. Sabía que no debía seguir mirando pero lo hice y Elisa estaba con ella. Ninguna de las dos me vio pero yo escuché clarito cómo mi corazo´n terminaba por romperse.
¿Por qué no llamas, sunshine? Sí sí, ya sé que soy muy cursi, quererla me hace cursi, que ella no me quiera me hace triste, ¿por qué un mismo sentimiento provoca reacciones tan distintas? Si yo la quiero, ella debería quererme, es una operación muy sencilla, pero no. Así es la vida.
Tengo sueño, pienso mucho en ella, no en el por qué no regresa sino en el que no está. Es como una eterna tonadita triste, de guitarra vieja. Cierras los ojos queriendo llorar suave, casi imperceptiblemente. TU corazón escucha porque está hecha para él, nadie más puede sentirla como tú. Una caricia y un suspiro inmensos... no dura nada y eso lastima demasiado.
Al parecer desear algo con mucha intensidad aleja la posibilidad de que ese "algo" se cumpla.
No sonreí en la foto de mi permiso de conducir... ¿por qué no sonreí? Yo pensaba que esa etapa era la más feliz de mi vida, estando con ella, al parecer, nada me faltaba y sin embargo en la foto no sonrío, me veo vacía, sin ganas de salir, sin ganas de ser feliz, ¿será que contigo me sentía plena? mi expresión dice lo contrario y no sólo yo lo noto, lo notó también mi madre "qué etapa tan fea ¿verdad?", ¿qué le digo? tiene toda la razón. Pero tú me haces falta, me haces falta para ésta vez, en todas las fotos, sonreír, tratar de que tú sonrías también. A éstas alturas sólo tú tienes el poder de hacerme sentir querida, te doy ese poder incluso sobre mi, regresa Elisa. Tu nombre es un tormento, una carga y al mismo tiempo una necesidad, quiero ser feliz contigo, quiero intentarlo una vez más, quiero escuchar de tus labios rosas lo que tus ojos me gritan sin descanso, desesperadamente, ¿qué te hace tan orgullosa? ¿por qué no te bastó mi cariño sin tiempo ni límites? Recuerda, Elisa, que yo te quiero, quiero que seamos felices pero juntas, si tú quieres podría haber otra primavera y algún otoño con sus cientos de colores. Ahora todo es blanco, monótono, extraño, ¿qué me hace esperarte tanto? más de mil días y aún te espero. Espero tu voz, tus abrazos, tu boca, tus ojos, tus senos, todo eso solía ser mío ¿recuerdas? en eso nadie puede mentir, ni siquiera tú con toda tu ausencia. Si no regresas pensaré en ti como una sombra, algo irreal. Regresa Elisa, al menos visitame más seguido en sueños, te prometo que ésta vez sí sonreiré, pase lo que pase, nunca te perderé, no te irás nuevamente.
Te escribo esto porque, básicamente, todos me han dicho que has de llegar pronto y que te espere paciente. Dicen, por ejemplo, que eres una buena mujer con evidentes buenos sentimientos. Quiero que sepas que por mi no debes preocuparte, de hecho yo he decidido dejar de esperar porque te has tardado mucho, porque cuando más te necesité nunca apareciste. Te llamé durante tantas noches, muchas llorando, nada. Es por eso que ahora te suelto.
Y para que nunca llegues te hago sorda a las intenciones de las demás personas. Aunque hay noches en que siempre estoy sola, que me encantaría saber cómo te llamas, de qué color son tus ojos, si tus manos son largas y con ésto he aceptado que sí existes pero que te has perdido o estás con la mujer equivocada. Pero quizá lo sepas, quizá tú también piensas un poco en mi, quizá también te preguntas por qué he tardado tanto en llegar. Pues no. Está más que claro que hemos de vivir para olvidarnos, nunca conocernos; qué vida tan más cabrona. Fíjate que yo creí conocerte cuando entró a mi vida Ella. Me hizo tan feliz con su llegada, pensé que eso era la felicidad de la que tanto hablan y tratan de alcanzar, creía que nada podía haber más allá de lo que Ella me ofrecía, y fui feliz... por supuesto a la vida no le pareció que yo suspirara más de la cuenta ni que sonriera todo el día a todas horas, por eso decidió que lo mejor era olvidarnos y despiadadamente nos alejó, a mi no me quedó más remedio que aceptar su decisión y a ella no le importó que estuve a punto de morir por tanto dolor que había en mi cuerpo. Así son las cosas. Fue en ese entonces que yo necesitaba de ti urgentemente. Ahora no, ahora soy feliz con sólo unos instantes con Ojos después de que pudimos haber sido felices. Le digo Ojos porque tiene los ojos más preciosos que he visto. Ella es buena y su corazón también. Ella es como me imagino que eres tú. A eso me has orillado con tu retraso, a ya no esperar nada y así he comenzado a sobrevivir, aunque me costó trabajo aceptarlo. Te buscaba tanto, al estirar mi mano en las noches, imaginaba atraer tu amor hacia mi. Nada. Así que por las razones que acabo de exponer, te absuelvo de la misión que tienes en la vida que es estar a mi lado. Ya no te preocupes, que tengas buena vida, amor.
¿Cuánto tiempo habrá pasado desde que no veo a la que no debe ser nombrada? A Ojos la vi muy seguido la semana pasada pero para mi no es suficiente, es que aún sigo pensando en Ella. También pienso que me mal acostumbró porque a ella la veía todos los días de 9 a.m.a 10 p.m. y aun así era poco tiempo. No quería separarme de ella ni un segundo, quería estar con ella toda la vida. Pero la vida, como ya es su costumbre, no quiso y me obligó a estar de acuerdo y, aunque yo dí batalla, aunque no me haya rendido tan fácil y haya peleado tu recuerdo y cariñito como una perra, no fue suficiente ni para la vida ni para ti.Aún tengo miles de palabras atoradas, todas son de ti, todas. Después de tres años continúo deseando un regreso. Diga lo que diga, sí te quiero, sí te necesito, es sólo ésta maldita manía de querer superarte pero ¿cómo superarse a uno mismo? porque yo te dí todo de mi, te llevaste mis ojos, mis manos, mis labios, todo mi amor. Ahora yo no soy nada, soy, a lo mucho, una extensión de ti, respiro por ti a través de tu recuerdo. Confieso que me falta mucho el aire éstos días porque no estás, ¡carajo! qué insoportable tu ausencia, tendré que pedirle que se vaya, rogarle si es necesario porque no podemos seguir así, nos lastimamos, duele... ojalá ésta vez sí me escuche.


Mi pluma negra se ha perdido.
Yo insisto en que está en huelga porque sabe que yo quiero escribir de cosas felices no de Ella ni de Ojos pero es tan difícil, no puedo. Lo bueno para mi y lo malo para ella es que otras plumas están dispuestas a venderse para que yo continúe sacando palabras y palabras de esas dos mujeres, como éstas.