miércoles, 8 de diciembre de 2010
Te necesito igual que antes, igual que nunca. Necesito hablar contigo. Me iré empequeñeciendo a cada momento que permanezcas lejos, yo aquí te esperaré siempre, me lo han dicho todas las voces del mundo que se han hecho una sola. Te extrañan mis ojos que ya no miran nada sino tu regreso. Pero es sólo ilusión, tonterías de ésta mujer, pero ésta mujer adora tu recuerdo, tanto como adora esperarte aunque implique que será destruida. Tontamente lo sabe pero no le importa. Eres luz que aun brilla. Si pudieras saber todo esto Elisa, te veo y sé que de alguna manera, aunque sea muy pequeñita, tú eres mía y yo soy de ti, seré siempre de ti, no importa si pasan mil años, no importa cuánto tiempo pase. La paciencia es un don que he ido dominando. Y será mi recompensa. Te diré que te amo con un amor limpio y puro.
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