miércoles, 8 de diciembre de 2010

Ni siquiera mi mascota.


Esto se hace difícil. Yo soy feliz estando con .M. pero ¿y Alejandra? La extraño.
Pero yo extraño como nadie a Elisa. Sin embargo ninguna está. No sé cómo hacer que se queden ni cómo hacerlas regresar. Todo el tiempo estoy de malas.
Necesito hablar con ella y el miedo me detiene.
No tengo ganas de nada, quizá sí de dormir y dormir hasta que yo deje de respirar.
Hasta la Bodhi ha dejado de quererme.
Qué ganas de decirte que te espero tras una taza de cafe, sentada en el centro.
Ni siquiera tengo ganas de escribir. Me preocupa porque eso no debería pasar.
Tengo miedo, no sé cómo olvidar.
Te quiero. Ya no aguanto más.
Ya no quiero vivir asi.
No logro superarte, y me está matando.
Con frecuencia he imaginado que ya no ha de tardar, que ya pronto no estaré sola, pero siendo realista, eso nunca pasará.
Hay algo en mi que hace que la gente que empieza a sentir algo por mi, quiera huir rápidamente.

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