miércoles, 8 de diciembre de 2010

*SUEÑO No. 24*

Quién sabe cómo mi mamá sabía qué onda contigo y conmigo y ella quería hablarte. Total que quedaban de verse en un cafecito. Eran las cuatro de la tarde, yo al terminar de bañarme, le preguntaba a mi mamá la hora de la cita y decía que quedaron a las dos p.m. Yo me preguntaba por qué sabía que quizá ya no estarías ahí esperando. Total que llegabamos y ahí estabas con .S. y mi mamá se ponía a platicar con ella; tú y yo nos sentábamos en un sillón separadas del resto y te ponías a escribir. Yo sólo te miraba, y únicamente te hablé cuando me dí cuenta que escribías en la libreta-diario que yo te dí, te preguntaba si era la mía, dijiste que sí. "¿puedo verla? -Sí-".
Quería ver todo lo que te había escrito pero ya no estaba, al parecer lo habías arrancado. Después de eso te preguntaba, celosa, que qué onda con .S. y me decías que no tenía nada de qué preocuparme porque sólo era tu primita. Yo entonces y sólo entonces fuí feliz, pero como sucede siempre, desperté.

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