jueves, 11 de marzo de 2010

ELLA. OTRA SERVILLETA.


Es que dueles... por eso lloro. Por ese llanto aun sigues aquí y yo me aferro. No quiero soltarte, quiero ser amiga tuya como antes, te veo y no puedo creer que todo haya acabado, no puedo creer que no quede nada. Y lo único que existe son mis nervios, lo único es el miedo, lo único que existe es mi corazón que me dice a golpecitos: VE Y PÍDELE PERDON, DILE QUE NO TE IRÁS HASTA QUE HABLE CONTIGO.
Y éstas piernas que no me responden. Te quiero Elisa, te veo y sólo sé que te quiero mucho.

Esto lo escribí hace mucho tiempo, cuando lo leo parece que hubiera sido la semana pasada. Ya no sé en dónde me duele que no estés.

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