jueves, 11 de marzo de 2010

ELLA. CAMPANITAS SONANDO.


Erroneamente quisiera poder decirte todo esto, y sentir que me apoyas. Te extraño mucho Elisa. Ahora que digo tu nombre, y cuando te ví, sentí muy raro porque no supe quién eras, no ví a la persona que quise tanto, aunque ahora te quiera más que antes ¿me explico? ¿a qué habré llamado "amiga"? ¿de qué me habré enamorado? Me duelen los ojos de tanto no mirarte y en mi boca han muerto las palabras que sólo quiero que sean para ti. Perder la esperanza que se aferra a no desaparecer, y me pide que te espere todo el tiempo necesario no es algo que tengo planeado, no está en consideración porque de eso depende que tú y yo seamos amigas una vez más y para siempre. Quisera escribirte cosas lindas como las que ahora escribo para alguien que no eres tú.... algo como:

imagino tu risa, y lo hago cuando cierro los ojos, inevitablemente apareces y permaneces por tiempo indefinido; me gusta verte y pensar en ti desde que pienso. Me gusta tu risa que es como el sonido de campanitas sonando y tú empiezas a sospechar que quiero estar contigo, que ya hace falta hablar y caminar junto a ti. ¿Será peligroso? Quizá ya lo sabes y aun sigues aquí, pero desde aquella mujer que se llevo mi alma y que rompió mi corazón, desde que ya no está, yo no conservo deseos de volver a querer a nadie más. Así que ésto no es peligroso, no me arriesgo al estar pensando en ti, ni a soñarte, bastará con que no empiece a sentir nada por ti, bastará con que el recuerdo que ELLA me dejó y que ahuyenta a cualquier cariño nuevo, no muera. sí, creo que con eso bastará, niña bonita.

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