lunes, 25 de junio de 2012

Si supieras cuánto te quiero, no habrías actuado de esa manera, me habrías escuchado una sola vez, con eso era suficiente, pero no, ¿verdad? Ahora tu orgullo sólo es estúpido, no encuentro una sola razón para hacer tu orgullo tan enorme. Quizá yo te lastimé con palabras pero tus actitudes sobrepasan fácilmente toda maldad, porque me humille ante ti, yo sí pude olvidar por más de dos años todo orgullo y dignidad que aún conservaba, tú no. Tú parecías disfrutar con mi dolor, cada lágrima era combustible para seguir y seguir ignorándome pero ¿sabes qué es lo gracioso? que todavía te quiero, siempre estoy pensando en ti, siempre espero encontrarte casualmente para sentir que aún puedes ponerme a temblar con tu sola presencia. Hay veces que imagino que estás frente a mi y... ¡hablo contigo! eso, aquí y en China es estar jodida. Por ti detuve mi vida y he llorado tres años, sin embargo aún deseo que regreses y quiero seguir esperando el perdón que podría sacarme de toda ésta mierda, ¿será posible? Elisa, te quiero, necesito que regreses, que dejes todo, que dejes a Susan y quieras estar otra vez conmigo ¿en verdad crees que ésto podría estar peor? Sólo podría mejorar. La vida puede ser, a veces, muy graciosa.

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