Mi pluma negra se ha perdido.
Yo insisto en que está en huelga porque sabe que yo quiero escribir de cosas felices no de Ella ni de Ojos pero es tan difícil, no puedo. Lo bueno para mi y lo malo para ella es que otras plumas están dispuestas a venderse para que yo continúe sacando palabras y palabras de esas dos mujeres, como éstas.
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