
Hoy fuí al cafe con OJOS y te ví, como siempre, no me pelaste, de repente te fuiste a la Juárez porque tu papá te habló. Cuando te fuiste, me dijo uno de tus compañeros de trabajo, el de sonrisa bonita, que tiraste los anillos que yo te dí, que fue ese día que yo estaba en un estado deplorable, que tú los agarraste y los tiraste, yo sé que eso no es cierto, yo sé que no, yo pude haber dicho cosas horribles pero no te creo capaz de haberlos tirado, y por lo que a mi respecta espero que este haya sido el último día en que yo voy al cafe para verte, te quiero muchisímo mujer, te quiero y necesito demasiado tu presencia en mi vida diaria, pero hoy entendí, cuando no me miraste que no necesitas de mi. Fue algo raro, te voy a seguir esperando, quizá mi fe y mi esperanza, no sé por qué, son más fuertes que nunca. Pero la verdad es que en éste momento que no sé cuánto tiempo dure, no quiero verte más, no quiero saber que estás bien y yo no poder ser parte de eso, me hace daño verte, me lastima como no puedes imaginarte. Pero creo que ya es suficiente, yo sé que vas a regresar y que todo estará bien, pero hasta ese momento, me despido, siempre deseando que te vaya bien en la vida, y que .S. o quien sea te hagan una mujer tan feliz que no recuerdes todo lo malo del pasado. Siempre te recuerdo _ _ _ _ _, no hay un día que no piense en ti, siempre te voy a querer y siempre a esperar. Eres mi amiga a quien yo amo y adoro. Asi pueden pasar 100 años, no me importa, yo me encargaré de que mi cariño, mi fe y mi esperanza te hagan regresar. Te quiero mujer, te quiero, éstas palabras suenan tan vacías y tan pequeñas comparadas con lo que yo siento y no puedo expresar en toda su magnitud. Te quiero _ _ _ _ _ te quiero mucho.
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