
Al parecer yo estaba en un parque, si no es que de plano en el zócalo, enfrente de donde yo estaba había una casa, y recuerdo que llovía porque las calles estaban llenas de agua, parecía un pequeño río. Mi mamá y otros familiares estaban ahí. Yo estaba llorando y quizá mis lágrimas eran ya tantas que quizá no eran gotas de lluvia; bueno, yo estaba hablando con mi mamá, casi gritándole que yo estaba muy triste, que yo ya le había pedido a Dios de todas las formas posibles que me regresara el cariño y la amistad de _ _ _ _ _. Mamá me contestó que si aun no lo cumplía era por algo, pero que yo no debería perder la fe, y que siguiera pidiendo, que siempre pidiera eso. Después de eso, tú estabas ahí, como si hubieras aparecido de repente. Empezabas a platicar no me acuerdo de qué y de repente, lo dijiste, como si sólo esperaras algo que yo ya había hecho: TE VOY A DAR OTRA OPORTUNIDAD.
Yo te abracé con tanta felicidad, pero tú no, de hecho me empujaste un poco con tu pierna derecha, pero al instante en el que te abracé bien, supe que era un sueño, y me puse un poco triste porque sabía que pronto iba a despertar, pero eso no me importó.
Después estábamos en tu casa, y yo te decía que había visto a tu hermana, la que tiene 3 hijos, y a tu papá.
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