
Creo que al fin he comprendido que sin ti yo quiero ser feliz. Me costó muchas lágrimas y horas de culpa. No me despegaba de ti ni un instante. Ahora creo que al fin te he soltado. Ya no estás y no haces tanto daño, ya no lastimas tan hondo. Viví un infierno por voluntad propia, ahora quiero ser feliz y aunque hay veces que te pienso y un dolorcito nace, lo elimino de inmediato, sé que si no resisto , sería sencillísimo regresar a mi estado anterior y no quiero. Sí, te extraño, ¿haces falta? También, pero ya no te espero, ya no te busco. Regresaras cuando regreses, yo aquí voy a estar mujer, porque quiero, pero ésta vez, te esperaré feliz y sin ataduras. Te quiero, aquí estaré y junto a mi una taza de café y un enorme abrazo que desde este instante no tiene fin porque está en el mi inmenso cariño, con ganas de algo muy bueno y mejor. Mi hombro ya está listo para caminar junto al tuyo, sólo falta que tú así lo decidas.
*Y si te digo que te he olvidado, no te preocupes ni apures tu regreso, si te olvido es porque no sé otra manera de enseñarte el camino de regreso.
*Y si te digo que te he olvidado, no te preocupes ni apures tu regreso, si te olvido es porque no sé otra manera de enseñarte el camino de regreso.
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