sábado, 5 de noviembre de 2011

Este día, más que ningún otro, pensó que quería morir. Dejar de causar tantas molestias y dolores. No era feliz. Su vida se había quedado quieta, quería hacer cosas, quería sonreír, dejar de llorar, pero no era posible. La detenía la flojera y la comodidad de seguir siendo mantenida por la maravillosa mujer que tenía por madre. No sabía cómo valorara aunque su actitud haya mejorado no era suficiente para hacerla feliz y eso quería más que nada en el mundo, hacerla feliz. Estaba bien, pero hoy era un mal día. Día con lluvia, nublado, triste, sin ganas de salir, un sol bobo se asoma entre lo negro de una nube empachada de lluvia. Yo continúo pensando en ti. Continúas sin estar, ahora no importa, te quise, ojalá no haga tanto frío ésta noche.

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