
El día ha decidido ser triste.
No estás. No podía haber sido de otra manera.
El olvidarte no era tan difícil cuando no me daba cuenta de que ya no estabas tan presente, pero ahora es diferente, ahora me está matando el obligarme a hacerlo.
Creo que eres la persona más mala de éste mundo, no te importó nunca todo lo que pasé, cómo me ponía cada vez que te negabas a hablarme... como sea, admiro tu fuerza de voluntad, yo nunca habría podido despreciarte de esa manera, nunca habría sido mayor mi orgullo que una sola de tus lágrimas, nada Elisa, pero está más que claro que tú no eres como yo, y ahora quizá las dos estemos pagando caro nuestros errores, nuestra poca dignidad y montones de orgullo. Yo no tengo a nadie a quien querer, tú, por el contrario sí tienes, pero ellas son las que no te quieren.
Si estuvieramos juntas, nos tendríamos y nos querríamos mutuamente, no nos faltaría nada, podríamos incluso lograr hacer crecer nuestra amistad y cariño al grado de que nos asustaría tanta comodidad y tranquilidad. Ahhh (suspiro) pero eso es sólo un sueño, un sueño estúpido que no tiene bases para poder cumplirse, y yo ya no puedo hacer nada.
Mejor dicho, ya no me quedan fuerzas para hacer NADA...¿para qué? ya no sé cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que te ví. Y en todo éste tiempo, nunca te dignaste a darme una señal, ni una sola, y mira que yo no pedía mucho, sólo un movimiento de cabeza, una sonrisa... mirada hubo muchas, pero hasta ahora no logro descifrar ni una de ellas, las tengo grabadas pero de nada sirve.
Tiene meses enteros que no me miran tus ojos y yo que no vivo si no estás, en esos ojos no había rencor pero tampoco la sombra del cariño que las dos creíamos que existía. Había montañas de sueños rotos y carcajadas echadas a la basura, de miles de tazas de cafe que ya jamás se servirían, había llamadas a destiempo e infinidad de abrazos no correspondidos.
Y esos ojos, en éste instante lo he descubierto, esos ojos intentaban gritarme ¿por qué yo había mandado todo eso al carajo, intentaban averigüar qué harían con todo eso que era para ti y para mi, para nadie más. !Qué estúpida fuí!! Debí haberlo sabido desde hace mucho tiempo atrás, pero de algo estoy segura, y me siento feliz... Nunca jamás, alguien será capaz de hacer que tus ojos se vean tan cansados y asustados, nunca otra pregunta te quitará tanto el sueño... nunca nunca nunca nunca nunca nadie porque nadie podrá hacerte sentir tan indefensa ante éste mundo de mierda, sin un amor que era incondicional y exclusivo para ti. Ahora mis ojos se llenan de pura trivialidad, ojalá que pronto olvide que existes, y tú no tengas ningún recuerdo de mi, ojalá... para que podamos volver a mirarnos por primera vez, o volvamos a intentar a ser en otras vidas... o a no ser en ésta que nos separará o nos unirá para siempre.
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